El Producto Interno Bruto (PIB) de México fue revisado a la baja este viernes, y el dato actual muestra un nulo crecimiento para el segundo trimestre del año, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato de 0.0 por ciento, con datos ajustados por estacionalidad, difiere con el crecimiento de 0.1 por ciento presentado por el Inegi en su estimación oportuna publicada el 31 de julio. Una caída en el sector industrial fue la causa del ajuste a la baja.

El PIB de México en el segundo trimestre fue de 18 billones 537 mil 324 millones de pesos, que fue un 0.02 por ciento más que los 18 billones 533 mil 605 millones del primer trimestre, según cifras desestacionalizadas del Inegi.

La cifra le sigue a la contracción de la economía de 0.2 por ciento en el primer trimestre del año.

Además, está en línea con la estimación promedio de analistas consultados por Bloomberg de 0.02 por ciento.

La pobre cifra de producción industrial de junio fue lo que provocó que algunos economistas redujeran sus estimaciones del segundo trimestre. La producción cayó un 2.9 por ciento respecto al mismo período del año anterior, más de lo que anticipaban los analistas.

“Continuamos fuera del terreno de la ‘recesión técnica’. No se observan al menos dos trimestres consecutivos c/tasa de crecimiento trimestral negativa”, escribió en su cuenta de Twitter Gabriel Casillas, director de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte.

En tanto que el especialista Alonso Cervera escribió: “Se revisó a la baja la cifra del PIB del segundo trimestre de +0.1% a cero. Los últimos tres trimestres han tenido variaciones de +0.1%, -0.3% y 0.0%. Olvidémonos si se llama recesión técnica o no. Esta economía lleva estancada ya mucho tiempo”.

En su comparación anual, es decir respecto al segundo trimestre del 2018 y según cifras desestacionalizadas, la economía tuvo un incremento de 0.3 por ciento. El dato también fue ajustado a la baja, tras reportarse un avance de 0.4 por ciento en julio pasado.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles que el crecimiento económico es la asignatura pendiente de su administración para poder lograr el desarrollo y el bienestar de los mexicanos.

“Sin corrupción y con austeridad se puede financiar el desarrollo (…) Claro, no basta con el combate a la corrupción y la austeridad, se requiere que haya crecimiento económico y esa es la asignatura pendiente, eso es lo que tenemos que procurar”, sostuvo al participar en el Foro Estrategia Banorte 2019.

Por otra parte, en su último comunicado de política monetaria, el Banco de México dijo que “en un entorno de marcada incertidumbre, el balance de riesgos para el crecimiento continúa sesgado a la baja”.

A finales de julio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer un conjunto de medidas para darle un ’empujón’ a la economía por un total de 485 mil millones de pesos.

De este monto, 50 mil millones de pesos serán para acelerar la creación de infraestructura con “proyectos de inversión sin impacto presupuestal”. Además, habrá 320 mil millones de pesos en apoyos a la inversión y al consumo a través de 1.2 millones de créditos. Y 116 mil millones de pesos para acelerar contrataciones y adelantar licitaciones para 2020.

De acuerdo con Inegi, el sector servicios, principal motor de la actividad económica que aporta más del 60 por ciento del PIB, fue el ‘salvavidas’ al reportar un avance de 0.2 por ciento respecto al trimestre inmediato anterior.

Once de los 16 componentes que integran a las actividades terciarias pisaron terreno positivo durante el periodo de abril a junio del presente año.

Las cifras desagregadas revelaron que el rubro “otros servicios excepto actividades gubernamentales” (hogares con trabajadores del hogar), fue el componente de mayor crecimiento durante el trimestre, con un 2.9 por ciento.

El comercio minorista reflejó su mayor crecimiento en cinco trimestres, al registrar una variación de 1.7 por ciento, mientras que los servicios de salud y de asistencia social reflejaron un avance 0.7 por ciento respecto al trimestre previo.

El gran perdedor del periodo fue el componente que mide los servicios profesionales, científicos y técnicos, al presentar una contracción de 3.3 por ciento, su primera caída desde el tercer trimestre de 2017.

Por otra parte, las actividades secundarias (aquellas que engloban las actividades industriales y manufactureras del país y que contribuyen con poco más del 30 por ciento del PIB) reflejaron un retroceso de 0.2 por ciento durante el trimestre.

Este sector fue el ‘culpable’ de que el PIB fuera ajustado a la baja, ya que durante la estimación oportuna se había observado un crecimiento nulo respecto al trimestre precedente.

Este tipo de actividades no han logrado salir del ‘bache’ en el que se encuentran, ya que vienen de registrar dos contracciones consecutivas, específicamente de 0.5 por ciento en el primer trimestre del presente año y de 1.2 por ciento en el cuarto trimestre de 2018.

El rubro de la construcción reportó su mayor caída en tres años y medio, con una contracción de 2.9 por ciento, mientras que la minería continuó su racha negativa de tres años de descensos, al registrar un retroceso de 1.1 por ciento entre marzo y junio.

Para José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), el mal momento que vive el sector se debe a la falta de una política industrial en México.

Respecto a las actividades primarias (aquellas vinculadas con el campo y que aportan alrededor de 8 puntos porcentuales del PIB) se observó un retroceso de 3.4 por ciento respecto al primer trimestre del año, lo que significó su mayor caída desde el cuarto trimestre de 2011.

Jesuswaldo Martínez, investigador del Instituto Belisario Domínguez, consideró que las cifras divulgadas por el INEGI han mostrado señales de que la situación económica no marcha bien.

“Hay diversas señales que nos indican estancamiento económico, como el superávit que ha venido mostrando la balanza comercial, ya que representa una pérdida de crecimiento en la inversión y en el consumo”.

Además, el investigador del Belisario Domínguez agregó que la disminución de más de 14 mil empleos formales registrados ante el IMSS durante el mes de junio y la inactividad del sector de la construcción son reflejó de un menor dinamismo de la actividad productiva del país.